Twitter Spaces en el periodismo: una tendencia que crece

Publicado por Sarah Scire
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Los Twitter Spaces, descritos inicialmente como chats de audio «efímeros», están adquiriendo un papel más permanente. La plataforma social ha añadido la posibilidad de que los anfitriones graben las sesiones en directo, ha introducido la venta de entradas para aquellos que quieran monetizar sus Spaces y ha dedicado un espacio privilegiado en la aplicación a esa función. También están animando activamente a las redacciones y a los periodistas a asumir el papel de anfitriones o hosts.

Twitter Spaces se lanzó como un producto exclusivo para móviles para un número selecto de anfitriones en diciembre de 2020, unos meses antes de que Clubhouse alcanzara su punto más alto. Cualquiera con más de 600 seguidores puede ser anfitrión de un Space.

Eric Zuckerman, jefe de relaciones con medios en Estados Unidos para Twitter, dijo que él y su equipo han estado hablando con las redacciones sobre el uso de Spaces durante el último año. ¿Su propuesta? El audio social como Twitter Spaces presenta «una oportunidad para que las redacciones y los periodistas mantengan conversaciones abiertas y auténticas con sus audiencias sobre lo que está ocurriendo en el mundo y sobre las historias que están cubriendo», dijo.

Desde hace mucho tiempo, Twitter es una red atractiva para los periodistas que buscan conectar con el público y las fuentes. En sus mejores días, la plataforma es un lugar en el que los periodistas pueden encontrar ideas para sus artículos, responder preguntas y generar confianza mostrando su trabajo y su proceso. Los Twitter Spaces, de acuerdo con Zuckerman, son otra forma en que los periodistas pueden continuar la conversación. Durante un Space, los anfitriones —que pueden ser redacciones o individuos— invitan a los seguidores a escuchar una entrevista, un debate o un panel e incluso les ceden el micrófono (virtual) para que se unan a la conversación.

Entre los espacios organizados recientemente por las redacciones se encuentran el de Steve Inskeep de NPR, sobre su breve entrevista con Trump; el del Miami Herald, que se adentra en los entresijos de su investigación sobre el derrumbe del condominio de Surfside; y el de los periodistas del Washington Post, que responden a la noticia de que Microsoft va a adquirir el fabricante de juegos Activision.

 

Las redacciones también han promovido espacios en torno a aniversarios. El 6 de enero, a un año del ataque al Capitolio, hubo muchos para elegir: HuffPost, BuzzFeed News, USA Today, New York Times Opinion, The Daily Beast, Politico y Associated Press organizaron Spaces al respecto.

 

Algunos de los mejores Spaces que he escuchado han sido aquellos en los que los periodistas comparten lo que saben y lo que todavía están tratando de averiguar. Cuando se conoció la noticia de que Facebook planeaba cambiar su nombre, Kara Swisher y Casey Newton mantuvieron un animado debate acerca de cuál podría ser el nuevo nombre y por qué Facebook podría estar interesado en hacer el cambio. La libertad que sintieron los periodistas para hacer algunas conjeturas —un tipo de conjeturas que podrían no aparecer en la prensa— lo hizo aún más divertido.

***Una pausa para una advertencia. La moderación y la calidad de los Spaces que encontrarás en la función Discover Spaces son problemas reales. Si entras en Spaces, es posible que te encuentres hasta el cuello con desinformación, racismo y estafas.

El otro día entré en un Space destacado en el que había información que se marcaría como falsa si hubiera sido tuiteada: que «las vacunas han matado a más gente que el COVID-19».

Esto es menos problemático para las redacciones y los periodistas que actúan como anfitriones. Twitter cuenta con una serie de funciones integradas para ayudar a los anfitriones a moderar el debate, incluida la posibilidad de retirar el micrófono a alguien que sea abusivo. De todos modos, le pregunté a Zuckerman sobre el desajuste entre lo que estaba escuchando en los Spaces y el resto de las políticas de Twitter.

Los Spaces que parecen violar las directrices de Twitter pueden ser denunciados y marcados, y Zuckerman dijo que los informes sobre Spaces se priorizan en las colas de revisión y son abordados por un equipo conformado para ello.

«Lo que yo diría es que Spaces se creó para ser un lugar para conversaciones abiertas y auténticas, y garantizar la seguridad de las personas y fomentar conversaciones saludables han sido prioridades clave desde el principio del desarrollo del producto», añadió. «Estamos comprometidos a servir mejor a nuestros anfitriones y oyentes de Spaces».***

Hay un manual bastante completo sobre el uso de Twitter Spaces, pero Zuckerman cuenta que lo primero que dice a las redacciones es que escuchen otros Spaces y prueben la función por su cuenta. Sarah Feldberg, editora de productos emergentes y audio en el San Francisco Chronicle, se hizo eco del consejo.

«Prueba. Prueba. Prueba», dijo Feldberg. «La función es bastante fácil de usar, pero la funcionalidad parece actualizarse con regularidad, así que es importante estar al tanto de cómo funciona y asegurarse de que tus invitados sepan cómo unirse al Space y hablar».

The Chronicle ha creado cuatro Spaces hasta ahora: un debate orientado a los servicios sobre los regalos navideños, uno con los críticos de restaurantes Soleil Ho y César Hernandez, y dos en colaboración con el podcast  Fifth & Mission.

En los de Fifth & Mission, la presentadora Cecilia Lei y la periodista Erin Allday han entrevistado a expertos en salud pública sobre el COVID-19.

«Ha sido una forma de dar a nuestra comunidad acceso directo a expertos locales y de hablar sobre cuestiones importantes en torno a la pandemia, como consejos para padres de niños pequeños y las preocupaciones en torno al COVID largo», dijo Feldberg. «Grabamos el audio de esas conversaciones y editamos los aspectos más destacados en los siguientes episodios del podcast».

 

NPR, que ha hecho más de 60 Spaces a la fecha, también ha utilizado y reutilizado conversaciones acogidas en Twitter Spaces. Matt Adams, editor de engagement de NPR, señaló una amplia conversación entre el crítico de cultura pop Eric Deggans, el corresponsal de adicciones de NPR Brian Mann, la autora de Dopesick Beth Macy y el creador y director de la serie Dopesick Danny Strong, que se grabó para los oyentes que se perdieron el Space en directo y dio lugar a tres historias digitales.

También se difundió una entrevista con el Cirujano General de los Estados Unidos y las preguntas que el público hizo en directo.

«Los periodistas abren la conversación, hablan de su trabajo y ponen al día a nuestra audiencia. Pero creo que lo verdaderamente especial del audio social es, justamente, la parte social: abrir el micrófono a la audiencia para que haga preguntas que nos ayuden a descubrir temas que aún no hemos cubierto o a conocer sus opiniones sobre el trabajo de NPR», dijo Adams. «He trabajado en comunidades online durante mucho tiempo y antes se enviaba una encuesta para saber qué opinaban. Para mí, el audio social es una encuesta en tiempo real en la que podemos saber qué opinan y, con suerte, llegar a nuevos miembros de la audiencia».

Con los Twitter Spaces en que participan famosos y periodistas que cubren la Casa Blanca y el Congreso le ha ido especialmente bien a NPR. Una vez iniciado, la redacción puede aumentar la asistencia tuiteando citas o informando a los usuarios de que pronto abrirán las preguntas.

Adams dijo que Twitter Spaces forma parte de una estrategia más amplia de NPR para pensar en cómo una empresa radial «puede llegar más allá de las ondas y el sitio web» y «escuchar a una amplia variedad de invitados y fuentes».

«Se está convirtiendo en parte de nuestra estrategia al igual que cuando producimos piezas para el aire», concluyó.


Este artículo fue publicado originalmente en Nieman Lab y se reproduce en IJNet con permiso.

Foto de Sara Kurfeß en Unsplash.

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