Imagen del Perú y posindependencia

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¿Cómo era la situación de los limeños bajo el nuevo gobierno de los patriotas? Archibald Smith, médico británico, llegó al Perú en 1826 y vivió hasta 1838, observó, por tanto, la inmediata posindependencia, un periodo de caos en todos los órdenes de la vida de la incipiente república.

Con mas honestidad que objetividad relata que, en general, los ciudadanos concebían que “antes” la gente era mas justa y recta en su vida cotidiana, la alegría y buen humor reinaba en las fiestas públicas y privadas.  Lima había dejado de ser “un jardín” o “huerto enramado”, una ciudad sin corazón y sin la “mano que daba”, refiriéndose al “populismo” de los colonialistas.

Los gobernantes se mostraban como jóvenes criollos inexpertos, “librados a sí mismos” en la conducción de sus propios asuntos; también, como discretos y limitados políticos, carentes de virtudes públicas. Por otro lado, observa Smith, los peruanos (que tienen sus defectos) poseen en “grado eminente” cualidades, modales suaves, un carácter fácil y simpático, asociados a una franqueza de opinión, que a veces sirven para eludir a los deseosos de engañar.

Sin embargo, el germen de la libertad política está en el Perú, y se debe cultivar y proteger con un gobierno firme, desinteresado, patriótico y promover el desarrollo libre de las nobles virtudes en una población heterogénea, sin instrucción y recientemente independiente.

 

Imagen: Detalle acuarela Pancho Fierro titulada «Sigue la procesión cívica de 1821»

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